El Mouaziz se hizo ayer con el Maratón de San Sebastián finalizando a 3 minutos del récord de la prueba. La ganadora, Kristijna Loonen, se paró para golpear retrovisores y puertas de coche durante el recorrido.
Abdelhadi El Mouaziz, con un crono de 2h12:45 -alejado en más de tres minutos de la plusmarca establecida hace cinco años por Cherigat- y la holandesa Kristijna Loonen, con 2h47:12, hicieron valer su papel de favoritos para imponerse de forma clara en la trigésima edición del Maratón de San Sebastián. José Antonio Blanco, cuarto, y Amaia Arana, tercera, fueron los mejores guipuzcoanos de una carrera que contó con 2.357 corredores en una mañana fría, con sólo dos grados a la hora de la salida.
La cita maratoniana donostiarra, seguida por miles de personas por el centro de la ciudad, tuvo en Kristijna Loonen una peculiar protagonista. La corredora de 37 años, con buenos registros en los maratones de Rotterdam y Amsterdam, e incluso este mismo año ganadora del de Barcelona, tuvo una conducta impropia de una atleta en plena carrera. Se paró hacia en el kilómetro 10 y de súbito empezó a dar patadas a las puertas de coches aparcados y a golpear sus espejos retrovisores. Terminada la faena continuó la prueba, ganó y al llegar a meta pateó botellines de agua e hizo gestos poco corteses. Llegó incluso a romper su dorsal.
En la prueba masculina los favoritos tomaron la cabeza desde el primer instante. Se formó un quinteto de atletas marroquíes, marcando el guión establecido con Abdelkedir Lamachi y Abdelkader El Mouaziz, trabajando para el hermano menor de este último, Abdelhadi. Por detrás de éstos marchó sin cebarse a su paso el también marroquí Rachid Nadij, al que esta táctica le daría frutos al final de carrera.
Así y con intención de mantener un ritmo próximo al necesario para rondar el récord de la prueba, que desde el 2002 ostenta el keniano Timothy Cherigat con 2h09:34, pasaron el quinto kilómetro en 15:22, el quince en 46:01 y el medio maratón en 1h04:57, que doblados nos llevarían a una destacada marca por debajo de 2h10.
El momento decisivo se vivió en el kilómetro 25, donde Abdelhadi se quedó sin la compañía de sus gregarios, teniendo que marcarse a sí mismo el ritmo. Esto conllevó que entre los kilómetros 25 y 30 se ralentizara el ritmo. Asím, marcó un parcial de 15:47, escapándose ya la posibilidad de récord.
Triplete marroquí
Con Abdelhadi El Mouaziz en solitario, sólo faltó esperar su llegada a meta para comprobar el crono final de esta edición, que fue de 2h12:45, el que realizó el debutante en estas distancias. Su compatriota Youssef El Kalai terminó segundo teniendo que apretar los dientes en la recta final por la proximidad de Rachid Nadij, marcando el primero 2h18:42 y dos segundos más su compatriota.
El siguiente en entrar, con un registro de 2h25:47, fue José Antonio Blanco Txuri. El fondista ordiziarra de 31 años logró superar su mejor marca hasta la fecha de 2h31, ya que hace tres años, y a pesar de realizar 2h26, le descalificaron por beneficiarse de ayuda externa.
En la vertiente femenina no hubo excesiva emoción por ver quien se adjudicaría la victoria. La holandesa de 42 años Kristijna Loonen, en calidad de favorita, transitó en solitario de principio a fin. Aunque el primer puesto no le aportó la felicidad habitual que depara vencer una carrera. Con semblante serio y con gestos evidentes de enfado, llegó incluso a romper el dorsal. Entró en meta con un tiempo de 2h:47:12. María Luna, de Alcorcón, con 2h53:00, fue segunda y Amaia Arana sumó su séptimo podio, con un tiempo de 2h55:05.