Superar el umbral anaeróbico le enseña a tu cuerpo a correr más rápido y durante más tiempo. El lactato no es responsable de las agujetas, como se llegó a postular, se elimina la gran mayoría poco después del ejercicio y se va empleando para producir energía durante el mismo.
Si sabes usarlo a tu favor, podrás retrasar su acumulación y mejorar la capacidad de tu cuerpo para usarlo como combustible.
Con estas tres sesiones tipo podrás lograrlo: Siempre comienza con un buen calentamiento, trotando de forma suave al principio y luego progresiva al menos 20’, y acaba con una vuelta a la calma gradual, trotando 10’ y estirando otros 10’.
1º 6 x 300 m / Recup. 2 minutos entre series
2º 4 x 400 m / Recup. 4 minutos entre series
3º 8 x 200 m / Recup. 90 segundos entre series
Haz uno de estos entrenamientos cada 2 ó 3 semanas. Corre a tu ritmo más rápido de 800 m o al 90% de tu FC máxima, casí ‘a tope’.